Destinos cálidos en noviembre. Noviembre es un mes ideal para escapar a destinos cálidos y disfrutar de un ambiente únnico. Cancún, con sus playas de aguas turquesas, ofrece resorts donde las parejas pueden relajarse y disfrutar de la gastronomía local.

En noviembre, para quienes buscan destinos cálidos donde disfrutar del sol y el buen clima, varias opciones destacadas alrededor del mundo ofrecen temperaturas agradables y experiencias únicas para una escapada perfecta.

Noviembre se presenta como la oportunidad perfecta para sumergirse en ambientes cálidos y vibrantes. Desde las playas de Cancún y Antalya hasta las coloridas calles de Marrakech y Buenos Aires, cada destino ofrece experiencias únicas para escapar de la rutina. Con un clima agradable y una rica gastronomía, es el momento ideal para crear recuerdos inolvidables en escenarios de ensueño.

Destinos cálidos en noviembre Consejos para disfrutar tus vacaciones en noviembre:

  • Revisa las condiciones climáticas específicas del destino elegido para estar preparado.
  • Reserva con anticipación para aprovechar mejores precios y disponibilidad.
  • Considera experiencias locales que hagan único tu viaje, como gastronomía y festivales.

Estos son los destinos cálidos en noviembre que nunca fallan

Noviembre puede ser el mes ideal para escapar de la rutina y disfrutar de un clima templado en diversos destinos. Con días soleados y temperaturas agradables, es el momento perfecto para explorar playas paradisíacas o ciudades vibrantes. Ya sea degustando la gastronomía local o admirando paisajes impresionantes, la variedad de opciones hará que cada jornada sea memorable. Un viaje en noviembre puede ofrecerte todo esto y más.

Cancún

Cancún se presenta como un destino imperdible, ideal para quienes buscan disfrutar del buen clima en noviembre. La viajera que celebró su luna de miel ha destacado la “ubicación genial” de su hotel, cercano a las Ruinas del Rey y a playas maravillosas. Recomienda disfrutar de la experiencia culinaria en los restaurantes del hotel, perfectos para relajarse tras un día de turismo. Ella añade que “el bar de la piscina es espectacular para pasar una nochecita romántica”.

Además, Cancún ofrece una variedad de actividades para todos los gustos. Un viajero menciona que, además de las impresionantes playas de arena blanca y aguas turquesas, antros y excursiones a lugares cercanos como Tulum e Isla Mujeres, lo que permite explorar la rica cultura de la región.

Para quienes buscan entretenimiento nocturno, los comentarios enfatizan que la vida nocturna de Cancún es vibrante, con lugares como Coco Bongo y Señor Frog’s, donde la diversión nunca se detiene. Cancún se convierte en un paraíso terrenal en el que los visitantes siempre encuentran sorpresas, hermosos paisajes y un ambiente lleno de vida.

Munching por Cancún. Así la gastronomía en el caribe mexicano

La gastronomía de Cancún es una deliciosa fusión de tradiciones mayas, ingredientes caribeños y sabores mestizos que ofrece una experiencia culinaria única para quienes disfrutan del munching, ese placer de saborear y masticar con gusto diversos platillos. En este destino caribeño, cada bocado es un viaje cultural lleno de color y sabor.

Entre los platillos que hacen que la gente ame el munching en Cancún está la cochinita pibil, un guiso de cerdo marinado en achiote y jugo de naranja agria, cocido lentamente en hojas de plátano. Su carne jugosa y llena de sabor se disfruta mejor acompañada de cebolla morada encurtida y tortillas hechas a mano. Otro imperdible es la sopa de lima, ligera y refrescante, elaborada con pollo desmenuzado, jugo de lima y tiras de tortilla crujiente, perfecta para abrir el apetito.

Los amantes del munching también disfrutan antojitos como salbutes y panuchos, tortillas crujientes rellenas o cubiertas con ingredientes frescos como frijoles negros, pollo deshebrado, aguacate y salsa, que representan la auténtica comida callejera yucateca. El pescado tikin xic, marinado en achiote y cocinado al estilo prehispánico, es otro manjar que brinda un sabor intenso del mar Caribe.

Además, los tacos de mariscos, con pulpo, camarón y pescado fresco sazonados con limón, son una fiesta para el paladar, ideales para el munching en cualquier rincón de la ciudad. Como toque crujiente, el castacán o panceta de cerdo asada es un platillo que no puede faltar para quienes disfrutan de texturas contrastantes.

Para acompañar estas delicias, las aguas frescas de jamaica, tamarindo y horchata, así como el coco frío, aportan frescura ideal para el clima tropical. Los postres como las marquesitas —crepas crujientes rellenas de queso y Nutella— ponen un broche dulce a esta experiencia gastronómica digna de ser disfrutada en cada instante de munching.

La gastronomía de Cancún es un festín de sabores y tradiciones que invita a disfrutar del arte del munching con cada plato, desde la comida callejera hasta la alta cocina, convirtiendo cada comida en una celebración cultural y sensorial.

Hurghada

En Hurghada, el viajero se encuentra con un destino donde la belleza del Mar Rojo se combina con un clima subtropical ideal. vanesa destaca que es «un lugar poco transitado por turistas españoles» y lo considera perfecto para relajarse y disfrutar de actividades como el submarinismo. Este deporte, junto con el windsurf y el kitesurf, es uno de los atractivos principales, algo que se complementa con los impresionantes arrecifes, considerados como «los mejores del mundo».

En este destino te admirarán la calidad de las aguas, describiéndolas como «clara con mucha fauna y flora marina», lo que convierte a Hurghada en un paraíso para los amantes del buceo. Además, la ciudad es conocida por su estilo árabe y su mezcla de modernidad y tradición, con bazares que ofrecen la oportunidad de negociar precios y numerosos clubes nocturnos para disfrutar de la vida nocturna.

Hurghada es una ciudad «resort» que ha surgido del desierto en las últimas décadas, con infraestructura diseñada para el turismo. Las aguas cristalinas y la exuberante vegetación crean una atmósfera de ensueño, donde cada rincón invita a descubrir su belleza. Sin duda, Hurghada se presenta como una escapada perfecta para disfrutar del buen clima y de la fascinante cultura egipcia.

Munching por Hurghada . Así la gastronomía en la ciudad resort

La gastronomía de Hurghada, ubicada en la costa del Mar Rojo en Egipto, es una exquisita mezcla de sabores tradicionales egipcios enriquecidos por la frescura de sus mariscos y la influencia del Medio Oriente. Los visitantes pueden disfrutar de una variedad de platillos que reflejan tanto la riqueza cultural como los productos locales disponibles en esta región costera.

Entre los platos más destacados que definen la experiencia culinaria en Hurghada está el kofta, unas albóndigas especiadas hechas con carne de res y cordero, combinadas con hierbas frescas y especias orientales. Otro plato muy popular es el fatteh, que consiste en capas de pan, arroz, carne (pollo o ternera), yogur y frutos secos, cocinado al horno y conocido por su sabor reconfortante y textura variada.

El marisco es protagonista en muchos menús de Hurghada, con pescados frescos y preparaciones como el pescado a la parrilla o platillos inspirados en el mar Mediterráneo y el Mar Rojo. Complementan la oferta el shawarma y falafel, que aportan sabores del Medio Oriente, además de dips como baba ganoush, una crema de berenjena asada con tahina y limón.

Platos como el mulukhiyah, una sopa con hojas de jute y ajo, y el koshari, combinación de arroz, lentejas, pasta y salsa de tomate, muestran la diversidad y riqueza de la gastronomía de Egipto. En los restaurantes locales, el uso de especias, hierbas frescas y técnicas tradicionales hacen que la comida en Hurghada sea una verdadera celebración de sabores.

La gastronomía de Hurghada es una invitación a descubrir la cultura egipcia a través de su comida, donde cada bocado combina historia, tradición y frescura, ideal para quienes disfrutan explorar sabores auténticos en destinos costeros.

Albufeira

Albufeira, un encantador destino del Algarve portugués, es un lugar que combina la belleza de la costa con un vibrante ambiente turístico. Un viajero menciona que «uno de nuestros destinos obligados en verano es Albufeira», destacando su población cercana a los 36,000 habitantes y su rica historia, provenientes del árabe y significando Castillo de Mar. Durante su visita, disfrutó de las playas y el folklore local, aunque también notó el desarrollo de nuevas instalaciones, como «unas escaleras mecánicas en plena playa».

A pesar de su creciente turismo, Albufeira conserva su esencia. Una viajera resalta que «el casco viejo de Albufeira, emplazado alto sobre el Atlántico, encanta con su aire popular». Las calles peatonales son perfectas para pasear, y la Praia dos Barcos, al amparo de acantilados, ofrece un refugio ideal para conectar con el ambiente pesquero de la zona. Asimismo, se recomienda explorar escondites como la cala do Coelho, una pequeña joya entre los farallones.

Visitar Albufeira fuera de temporada estival permite disfrutar de una atmósfera más tranquila. La menor afluencia de turistas se traduce en Paseos más relajados y la oportunidad de saborear la gastronomía local en restaurantes acogedores. La belleza de este destino radica también en su entorno natural, donde se puede hallar paz y desconectar del ajetreo diario, tal como afirma un viajero que experimentó «un acantilado lleno de flores» que lo reconcilió con la naturaleza. Albufeira promete ser una escapada perfecta para aquellos que buscan disfrutar de un buen clima en noviembre.

Munching por Albufeira. Así la gastronomía en la región de Algarve

La gastronomía de Albufeira, en la región del Algarve de Portugal, es un verdadero deleite para los amantes de los sabores mediterráneos y atlánticos, destacándose por la preparación sencilla pero exquisita de pescados y mariscos frescos. La cocina tradicional de esta zona costera privilegia ingredientes locales y recetas que reflejan la riqueza cultural portuguesa.

Uno de los platos más emblemáticos de Albufeira es la cataplana de mariscos, un guiso preparado en un recipiente de cobre llamado cataplana, que combina pescados, gambas, almejas y mejillones cocinados lentamente con tomate, ajo y perejil, lo que resulta en un estallido de sabor marítimo. Además, los arroces con pescado, de textura melosa y caldosa, son muy populares y muestran la frescura de los productos del mar del Algarve.

Otro ícono de la región es el pollo piri-piri, un plato simple pero sabroso que se acompaña con una salsa especial hecha de chiles suaves, vinagre, ajo y aceite de oliva. Las sardinas a la parrilla, asadas con sal gorda y limón, también son un concepto clásico que representa la esencia de la cocina local y se disfrutan mucho durante los meses de verano.

Para quienes buscan algo más tradicional y abundante, platos como el cozido à portuguesa (un estofado con carnes y verduras), y recetas rurales con cabrito asado, arroz con pato o jabalí ofrecen un panorama más completo de la gastronomía del Algarve y Albufeira en particular.

Los visitantes pueden complementar la experiencia gastronómica con petiscos, pequeñas tapas portuguesas que suelen incluir quesos, panes, embutidos y otros bocados ideales para compartir en los animados restaurantes y bares del casco antiguo de Albufeira. En conjunto, la gastronomía de este destino fusiona tradición, frescura y sabor, proporcionando una experiencia culinaria inolvidable para viajeros y locales por igual.

Santa Cruz de Tenerife

Santa Cruz de Tenerife es un destino que brilla en noviembre gracias a su clima agradable y su rico patrimonio cultural. Uno de sus íconos más destacados es el Auditorio de Santa Cruz de Tenerife. «El Auditorio es un edificio emblemático de la arquitectura moderna del siglo XX y se ha convertido en el símbolo de la ciudad», dice un viajero, quien se siente maravillé por su diseño único y sus impresionantes dimensiones. Con salas para más de 1600 espectadores y un gigantesco órgano de 3835 tubos, el auditorio no solo es un lugar para eventos culturales, sino un hito arquitectónico que no te querrás perder.

Otro lugar que no se puede dejar de visitar es la Plaza de España, la más popular de la ciudad. La viajera menciona que es un «espacio donde se iba a pasear los domingos y donde se celebran conciertos». Su reciente renovación ha creado un entorno modernizado, con jardines y un museo subterráneo que preserva la historia de la zona.

Para los amantes de la naturaleza, el Parque García Sanabria es un oasis en el centro de la capital. Un viajero afirma que es «un compendio de equilibrios entre naturaleza y arte«. Con su famoso Reloj de Flores y esculturas que adornan los senderos, este parque invita a pasear y disfrutar de la diversidad de especies vegetales.

Finalmente, es esencial visitar el Mercado de Nuestra Señora de África, es «mucho más que un mercado», un lugar ideal para experimentar la vida local y disfrutar de la fresca gastronomía canaria. Estos aspectos convierten a Santa Cruz en un destino perfecto para disfrutar del buen clima y de una rica oferta cultural en noviembre.

Munching por Santa Cruz de Tenerife. Así la gastronomía en el archipiélago canario

La gastronomía de Santa Cruz de Tenerife es un reflejo vibrante de la riqueza cultural y natural del archipiélago canario, donde se combinan sabores tradicionales con ingredientes frescos y autóctonos. Esta ciudad costera ofrece una amplia variedad de platillos que representan la esencia culinaria de las Islas Canarias, un destino imprescindible para los amantes de la buena comida.

Uno de los símbolos más reconocidos es el plato de papas arrugadas, pequeñas papas cocidas en agua con sal hasta que su piel se arruga y que se sirven acompañadas de mojo, una salsa canaria que puede ser roja y picante o verde y suave con cilantro y ajo. Otro alimento básico es el gofio, una harina hecha de cereales tostados que puede consumirse como papilla o mezclarse en otros platillos, siendo fundamental en la dieta canaria desde tiempos ancestrales.

En cuanto a pescados, el cherne y la vieja son dos de las especies más apreciadas, preparadas a la plancha, fritas o en guisos, destacando la frescura del producto local. Entre las carnes tradicionales, el conejo en salmorejo (una marinada con vinagre y especias) y el estofado de cabra son platos llenos de sabor y tradición.

No pueden faltar los postres típicos como el bienmesabe, que combina almendras molidas, miel y limón para un sabor dulce y almendrado, y las truchas de batata, dulces rellenos de batata, almendras y canela, especialmente populares en temporada navideña.

Además, la gastronomía de Santa Cruz de Tenerife se complementa con frutas tropicales como plátanos, mangos y papayas, que reflejan la riqueza agrícola de la isla. Para completar la experiencia, es imprescindible probar el barraquito, un café típico canario que mezcla leche condensada, canela, limón y licor, ideal para cerrar una comida.

Funchal

Funchal, la capital de Madeira, es un destino que invita a olvidarse del estrés cotidiano y deleitarse con sus paisajes y ambiente relajante. Según un viajero, en esta isla «puedes descansar y pasar desapercibido», lo que lo convierte en un paraíso para desconectar. A pesar de sus reducidas dimensiones, Funchal ofrece una variedad de actividades que merecen ser exploradas durante varios días.

La ciudad está bien equipada para acoger a los turistas, quienes disfrutan de una excelente organización de excursiones y un servicio al cliente sobresaliente. Un viajero menciona que «el clima es bastante suave, sin exceso de calor», lo que permite disfrutar de paseos por sus calles empinadas y por el emblemático Paseo Marítimo.

Los espacios naturales también son un gran atractivo, ya que la búsqueda de tranquilidad se puede satisfacerse con senderos rodeados de laurissilva. Además, el Mercado de Funchal es ineludible, con su colorido despliegue de frutas exóticas y flores, ideal para quienes buscan una experiencia auténtica. Todo en Funchal parece diseñado para que cada visitante encuentre su rincón perfecto en esta joya del Atlántico.

Munching por Funchal. Así la gastronomía en la isla atlántica

La gastronomía de Funchal, la capital de Madeira, es un auténtico festín que refleja la riqueza natural y cultural de esta isla atlántica. Esta cocina combina mariscos frescos con productos del interior montañoso, ofreciendo una experiencia culinaria variada y llena de sabores únicos que capturan la esencia de Madeira.

Uno de los platos más emblemáticos es el bolo do caco, un pan plano de boniato con una textura suave y masticable por dentro y crujiente por fuera, que se disfruta untado con mantequilla de ajo o como acompañante de otros platos. Las espetadas, brochetas de carne de ternera marinadas y ensartadas en ramas de laurel, son muy populares y destacan por su sabor ahumado y aromático, un símbolo de la cocina madeirense.

El milho frito, harina de maíz frita que se sirve en dados dorados y crujientes, es un acompañamiento clásico que suele ir junto con carnes y pescados. La carne de vinha d’alhos, cerdo marinado en vino blanco con ajo y laurel, es otro plato destacado. Para los amantes del mar, las lapas a la parrilla son un manjar local imperdible, con su sabor ligeramente dulce y salado, usualmente servidas con mantequilla de ajo y limón.

Entre las sopas tradicionales, la sopa de tomate y cebolla con huevo escalfado es reconfortante y abundante, ideal para días frescos en Funchal. Para completar la experiencia gastronómica, la isla ofrece dulces típicos y el famoso cóctel poncha, elaborado con licor de caña de azúcar, que da un toque refrescante a cualquier comida.

Agia Napa

Agia Napa es un destino que cautiva con su vibrante ambiente, especialmente durante los meses de verano. El casco antiguo de Agia Napa es como «una réplica de Ibiza en verano», donde la vida nocturna se convierte en la protagonista. Con pubs, restaurantes y discotecas en cada esquina, la ciudad parece estar en una constante fiesta, llena de luces de neón y música.

Sin embargo, el viajero también destaca el contraste de la ciudad en invierno, cuando la bulliciosa atmósfera da lugar a una “ciudad fantasma”. Este cambio radical te permite apreciar una faceta diferente de Agia Napa, donde el bullicio y el entretenimiento se calman y dan paso a un ambiente más tranquilo, ideal para quienes buscan disfrutar de un entorno más sereno.

Agia Napa no solo promete diversión y entretenimiento, sino que también ofrece una experiencia versátil dependiendo de la época del año. Así, se convierte en un destino perfecto para quienes deseen disfrutar de escapadas bajo el sol en noviembre, ya sea en medio de la fiesta o en la tranquilidad del invierno.

Munching por Agia Napa. Así la gastronomía en Chipre

La gastronomía de Agia Napa, en Chipre, es una deliciosa expresión de las tradiciones mediterráneas y chipriotas, que combina ingredientes frescos y sabores auténticos en un ambiente costero único. Para quienes buscan disfrutar de la comida local más allá de las opciones típicas turísticas, los cafés, tabernas y restaurantes de Agia Napa ofrecen la oportunidad de vivir una experiencia culinaria rica y variada.

Uno de los platos más emblemáticos es el meze, un conjunto de entre 20 y 30 pequeños platos que incluyen desde quesos, ensaladas y aperitivos fríos hasta carnes, pescados, dulces y frutas frescas. Comer meze en Agia Napa es una verdadera celebración que permite probar una amplia variedad de sabores representativos de Chipre.

El kleftiko es otro plato clave, preparándose con cordero adobado y cocido lentamente en un horno cerrado para lograr una carne jugosa y aromática, cuya preparación varía según cada cocinero local. Además, platos tradicionales como el tavas (carne y patatas al horno), el krasato (cerdo marinado en vino), y mariscos frescos como pez espada o calamares a la parrilla, son parte esencial de la oferta gastronómica.

El queso halloumi, muy popular en la isla, se sirve a menudo a la parrilla o en ensaladas, y acompaña muchos platillos locales. Para un acompañamiento tradicional destacan las patatas chipriotas y verduras frescas, que complementan perfectamente las carnes y pescados.

Marrakech

Marrakech, una joya de Marruecos, deslumbra con su vibrante cultura y paisajes cautivadores. La Plaza Jemaa el Fna, corazón de la ciudad, es un espectáculo perpetuo donde, como señala un viajero, «la música del bendir y las flautas inunda el ambiente, mientras los encantadores de serpientes cautivan a los curiosos». Este emblemático lugar es un punto de partida ideal para explorar la Medina, una red de callejuelas llenas de historia, aromas y artesanía.

Los souks, con su variada oferta, invitan a perderse en sus laberintos. Laia comparte su experiencia al señalar que «el guía nos acompañó por el palacio de la bahía y el Jardín Majorelle«, lugares que no son solo turísticos, sino reflejos de la rica herencia cultural de Marrakech. La ciudad también es un excelente punto de partida para excursiones, desde las paradas de «grand taxi» se pueden negociar rutas hacia pueblos cercanos.

Más allá de su belleza, Marrakech es un lugar donde la autenticidad está presente en cada rincón. Olga nos dice que «la gente vive feliz, sin prisas», un recordatorio de que la esencia de este lugar radica en la calidez de su gente. Con su rica gastronomía, impresionantes paisajes y experiencias memorables, Marrakech es, sin duda, un destino perfecto para noviembre soleado.

Munching por Marrakech . Así la gastronomía de la cultura marroquí

La gastronomía de Marrakech es un vibrante reflejo de la tradición culinaria marroquí, que combina sabores intensos, especias exóticas y técnicas ancestrales que hacen de cada plato una experiencia inolvidable. En esta ciudad histórica, la comida es un arte y un símbolo cultural que invita a descubrir la diversidad de la cocina del Magreb.

Uno de los platos más emblemáticos de Marrakech es el tajín, un guiso cocinado lentamente en una cazuela de barro con tapa cónica llamada también tajín. Suele prepararse con carne de cordero, pollo o pescado, acompañado de verduras, frutos secos y especias como canela, jengibre y comino, logrando un equilibrio perfecto entre aromas y sabores. Las versiones más conocidas incluyen tajín de cordero con ciruelas secas y tajín de pollo con aceitunas y limón confitado.

Otra joya gastronómica local es la pastela, un plato que combina dulce y salado en una masa de hojaldre crujiente rellena de pollo, almendras, huevo y canela, espolvoreado con azúcar glas. Su mezcla de texturas y sabores es única y muy apreciada en la cocina marrakechí.

El cuscús, base tradicional de la alimentación marroquí, es un acompañante esencial, servido con una variedad de carnes, legumbres y especias. También es muy popular la harira, una sopa espesa de lentejas, garbanzos, carne y tomate que suele disfrutarse especialmente durante el Ramadán.

Además, los pinchos morunos y los kebabs elaborados con carne marinada se encuentran en las calles y mercados, aportando sabores intensos y especiados para quienes buscan una comida rápida y sabrosa. La importancia del pan marroquí o khobz no puede subestimarse, siendo un símbolo cultural y acompañante indispensable en cada comida.

Destinos cálidos en noviembre
Destinos cálidos en noviembre

La Valeta

La Valeta, la capital de Malta, es un auténtico tesoro que enamora a quienes la visitan. Este pequeño paraíso, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es un laberinto de historia y cultura, donde cada rincón tiene una historia que contar. Como menciona un viajero, «La Valeta es casi toda peatonal» y «tiene tanto que ver y admirar, tantos rincones y detalles que no te la acabas en un día». Pasear por sus calles empedradas es una aventura que lleva a descubrir sus 320 monumentos distribuidos en 55 hectáreas.

La belleza de la ciudad no solo radica en su arquitectura barroca y renacentista, sino también en el característico colorido de sus balcones de madera, un viajero destaca que estos «dan un colorido a la ciudad que resulta encantador». Los paseos por el centro, donde cada edifico cuenta con su propio encanto, son una experiencia única. Además, los jardines de Barraca ofrecen vistas espectaculares del Gran Puerto, un lugar ideal para disfrutar de la luz mediterránea que parece fluir en cada esquina. En palabras de una viajera, «la luz de Malta es el paradigma de la luz mediterránea».

Por si fuera poco, la amabilidad de sus habitantes y la gastronomía diversa hacen de La Valeta un destino perfecto para una escapada en noviembre, donde el buen clima invita a disfrutar de sus maravillas. Sin duda, un lugar que permanecerá grabado en la memoria de quienes lo visiten.

Munching por Marrakech . Así la gastronomía de Malta

La gastronomía de La Valeta, capital de Malta, es un exquisito reflejo de la rica historia y culturas que han influenciado al país, con una fuerte presencia de ingredientes mediterráneos, italianos e incluso británicos. Esta cocina local brinda una experiencia diversa y auténtica que mezcla sabores sencillos y contundentes.

Uno de los bocados más icónicos es el pastizzi, un pequeño hojaldre crujiente tradicionalmente relleno de ricotta fresca o crema de guisantes, que se encuentra en casi todas las calles, ideal para un snack rápido y delicioso. Otro plato emblemático es la fenkata, un guiso de conejo marinado en vino tinto y cocinado lentamente con ajo y hierbas, acompañado de patatas o pasta, considerado el plato nacional maltés y muy apreciado por locales y turistas.

El gbejna es un queso típico maltés elaborado con leche de oveja o cabra, que puede servirse fresco, salado o curado, y se utiliza tanto en platos como aperitivo. En pescados, el lampuki (dorado) es popular, servido asado o frito, y es típico en la temporada de pesca. La aljotta, una sopa de pescado con ajo, tomate y hojas de menta, es otra receta que destaca por su sabor mediterráneo y frescura.

Platos como el bragioli, rollos de carne rellenos de pan rallado y tocino cocinados en salsa de vino, y la timpana, una especie de macarrones al horno con carne y queso, reflejan la influencia italiana. Para finalizar, los dulces malteses como el imqaret (pasteles fritos rellenos de dátiles) y los kannoli (canutos rellenos de ricotta dulce) son una deliciosa muestra de la tradición local.

La experiencia gastronómica en La Valeta es enriquecida en sus mercados, como el Mercado de Is-Suq tal-Belt, donde se pueden degustar estas delicias en un ambiente vibrante y auténtico. En definitiva, la gastronomía de La Valeta ofrece una mezcla cautivadora de sabores que conserva la esencia mediterránea con un toque único maltés, ideal para quienes buscan explorar la cultura a través de su comida.

Goa 

Goa es un destino que promete un merecido descanso y un espacio perfecto para recargar energías. Auí encuentras «todo lo que se necesita para tener el alma, el cuerpo y la mente en modo relax». Esta pequeña joya de la India combina playas de ensueño con un ambiente relajante que atrae a turistas de todo el mundo.

Aquí disfrutarás de sol, las playas y la oportunidad de disfrutar de un paréntesis encantador, lejos de las ajetreadas ciudades del norte. Su sensación de libertad se refleja en las palabras «Goa se trata de la libertad, la libertad de ser lo que eres dondequiera que estés en Goa».

Mientras te relajas y te deleitas con la calidez del clima, las experiencias y recomendaciones de otros viajeros destacan que en Goa «hagas lo que hagas, sea menor». Esto refleja la esencia de este lugar, donde la tranquilidad y las oportunidades para explorar se entrelazan, ofreciendo un refugio perfecto en noviembre.

Munching por Marrakech . Así la gastronomía de Malta

La gastronomía de Goa es una vibrante expresión de su rica herencia cultural, resultado de la mezcla entre la cocina india y las influencias portuguesas que dejaron una huella imborrable en sus sabores. Ubicada en la costa occidental de la India, la cocina goense destaca por el uso abundante de mariscos frescos, especias picantes, coco y arroz, creando una experiencia culinaria llena de contrastes y aromas intensos.

Uno de los platos más emblemáticos es el balchão de gambas, un curry picante hecho con gambas conservadas en una mezcla de chiles, ajo y especias, ideal para acompañar con arroz o los tradicionales sannas, unos pasteles de arroz al vapor. Otro imperdible es el thali de pescado, que combina arroz, curry de coco, pescado frito y otros acompañamientos que equilibran sabores ácidos, picantes y terrosos.

También destaca la salchicha de Goa (chouriço), un embutido picante marinado en vinagre, ajo y guindilla, que se sirve en guisos o como relleno en pan. El famoso cerdo vindaloo, adaptado de una receta portuguesa, es un curry potente, a la vez dulce, ácido y picante, que se disfruta especialmente en celebraciones.

El cangrejo xec xec es otro plato tradicional, preparando el crustáceo en una salsa cremosa y especiada con canela, pimienta y coco tostado. Para el postre, la bebinca, un pastel de capas de coco horneado, es una deliciosa forma de cerrar la comida.

Los Ángeles

Los Ángeles es una vasta urbe, que abarca alrededor de 84 ciudades independientes, se caracteriza por su diversidad y su estilo único. «Los Ángeles es una ciudad para ser conducida más que para ser andada», comenta la viajera, resaltando la necesidad de alquilar un coche para explorar sus múltiples rincones. Cada barrio ofrece una experiencia distinta, desde la vibrante zona mexicana en downtown hasta las calles de Hollywood, donde se encuentra el legendario Paseo de la Fama.

Con paisajes que oscilan entre rascacielos y playas de agua turquesa, Los Ángeles es una combinación perfecta de cultura, entretenimiento y belleza natural, que seguramente dejará una huella imborrable en quienes la visiten.

Munching por Los Angeles. Así la gastronomía californiana

La gastronomía de Los Ángeles es un verdadero caleidoscopio de sabores debido a su increíble diversidad cultural y su escena culinaria vibrante. Con más de 20,000 restaurantes, esta ciudad es un paraíso para los amantes de la comida que quieren disfrutar desde clásicos estadounidenses hasta cocinas internacionales de primer nivel.

Uno de los platos icónicos de Los Ángeles es el French Dip Sandwich, que consiste en un sándwich de carne asada (roast beef) servido en pan blanco y bañado en gravy, a menudo acompañado de quesos variados y encurtidos. Este platillo tiene un lugar especial en la tradición culinaria de la ciudad y es muy popular en restaurantes históricos como Philippe’s.

Otra delicia local es el Chili Hot Dog de Pink’s Hot Dogs, famoso por sus versiones con jalapeños, guacamole y queso cheddar, una opción perfecta para quienes disfrutan de sabores intensos y comida callejera. En cuanto a hamburguesas, la Hickory Burger de The Apple Pan se destaca por su salsa especial de la casa y su historia desde 1945.

Los amantes de la comida mexicana encuentran en Los Ángeles una gran variedad de tacos, siendo los de Cielito Lindo (flautas de res con salsa de aguacate) y el Hollenbeck Burrito de El Tepeyac Cafe dos ejemplos que no deben perderse por su autenticidad y sabor. La ciudad también ofrece una fusión interesante con los Short Rib Tacos coreanos de los food trucks, que combinan churrasco con ingredientes asiáticos.

Para los que prefieren sabores internacionales y frescos, el California Roll, un tipo de sushi originario de Little Tokyo, y la Chinese Chicken Salad son opciones muy populares. Finalmente, los postres como los donuts con distintos toppings son un clásico para completar cualquier comida en Los Ángeles.

Grand Baie

A pesar de ser un lugar turístico, se siente auténtico y vibrante. «En la calle principal coexisten una preciosa iglesia cristiana, una mezquita musulmana y una imagen que parece surgir del mar a la que los hindúes dedican todas sus alabanzas», comenta. Esta fusión cultural no solo atrae a turistas, sino que también convierte a Grand Baie en un punto esencial en el itinerario del norte de la isla.

La vida nocturna en Grand Baie es otra experiencia destacada. «Salimos de marcha una noche y nos integramos perfectamente en una discoteca criolla donde nos hicieron sentir mauricianos», relata Roberto, subrayando la calidez y hospitalidad de los locales. Además,aquí se vive de un ambiente familiar y auténtico, con viviendas amplias que permiten disfrutar del verdadero placer criollo. Grand Baie, con su encantadora mezcla de cultura, diversión y un entorno espectacular, es un lugar que no se debe dejar de visitar.

Munching por Grand Baie. Así la gastronomía en la misteriosa isla de Mauricio

La gastronomía de Grand Baie, en la isla Mauricio, es una deliciosa mezcla de influencias culturales que reflejan la diversidad y la historia del país. En este encantador pueblo costero, la oferta culinaria está marcada por una fusión de sabores franceses, indios, africanos y chinos, ofreciendo una experiencia gastronómica única que satisface todos los paladares.

Grand Baie es especialmente conocido por sus mariscos frescos, que se preparan diariamente en restaurantes frente al mar con técnicas tradicionales y toques modernos. Platos como los camarones al curry o el pescado al estilo local se disfrutan junto al sonido relajante de las olas, haciendo del comer una experiencia multisensorial. Además, en sus calles se pueden encontrar puestos de comida callejera donde es posible degustar especialidades como las albóndigas mauricianas («boulettes») en distintas versiones de pollo, pescado o vegetales, además del dholl puri, un pan plano relleno de lentejas que es un clásico indispensable.

Otros platos destacados de la gastronomía local incluyen el vindaye, un pescado marinado con especias y vinagre que ofrece un estallido de sabores, el gato coco, un pastel de coco dulce, y el napolitano, un bizcocho con dos capas rellenas de mermelada y cubiertas con glaseado azucarado. Estos postres reflejan la dulzura que complementa la riqueza de los platos principales.

Grand Baie también alberga restaurantes de renombre donde se puede disfrutar de esta cocina tradicional con un toque contemporáneo, haciendo que su oferta gastronómica sea apreciada tanto por turistas como por locales.

Tel Aviv

Tel Aviv es una hermosa ciudad que se asoma al mar Mediterráneo, con una estructura moderna que se mezcla con sus idóneas playas, lo que la convierte en un lugar fascinante. Según Nelly Santamaría, es «una ciudad multicultural» donde se puede encontrar gente de todas partes del mundo. Este crisol de culturas y religiones se refleja en la vida cotidiana de la ciudad, es una ciudad «cosmopolita, llena de colores, olores, sabores y etnias.»

La actividad cultural y el estilo de vida vibrante de Tel Aviv son ideales para los viajeros que buscan explorar. La encantadora Elena Martínez Nuño destaca sus «típicas calles» y el «precioso paseo marítimo» que invitan a disfrutar de un relajante paseo. Además, los apasionados de la bicicleta encontrarán en esta ciudad un entorno perfecto para recorrer. Es un destino «ideal en bicicleta» lo que añade una dimensión única a la experiencia.

No puedes perderte la oportunidad de caminar desde Tel Aviv hasta Jaffaexplorar el mercado de Sarona, el mercado de Carmel y el encantador barrio de Neve Tsedek. Tel Aviv es, sin duda, un lugar increíble para visitar, lleno de vida y sorpresas por descubrir.

Munching por Tel Aviv. Así la gastronomía mediterránea

La gastronomía de Tel Aviv es un reflejo vibrante y diverso de su herencia multicultural, donde se fusionan influencias mediterráneas, del Medio Oriente y judías con la frescura de los ingredientes locales. Esta ciudad costera no solo destaca por su moderna escena culinaria, sino también por su tradición en comida callejera que enamora a turistas y locales por igual.

Entre los platos más emblemáticos de Tel Aviv está el falafel, bolas fritas de garbanzo mezcladas con especias y hierbas que se sirven dentro de pan pita, acompañadas de ensaladas, pepinillos, tahini y a veces hummus. Es un símbolo de la comida callejera que se encuentra en casi cada esquina, con lugares icónicos como Johnny’s Falafel y Hakosem, donde la experiencia incluye prepararlo al gusto mientras disfrutas en la acera.

Otro clásico son los bourekas, empanadas hojaldradas rellenas con variedad de ingredientes como queso feta, patata o espinaca, con una historia que mezcla tradición sefardí y otomanas, perfectas para desayunos o snacks. Igualmente populares son el shawarma (carne asada en tiras dentro de pita con verduras) y el hummus, una crema de garbanzos deliciosa que suele servirse con pan pita y se come en variedad de estilos y texturas.

La gastronomía local también destaca por los salatim, una selección de pequeños platos vegetarianos estilo mezze, con ingredientes frescos y especias que reflejan la esencia mediterránea. Para finalizar, los dulces como la halva (turrón de sésamo) y los dátiles complementan la experiencia de sabores.

Paphos 

Paphos es un destino cautivador que combina historia, belleza natural y un ambiente encantador, ideal para disfrutar de un noviembre soleado. Una de las experiencias más destacadas es su cuidadoso puerto, donde los viajeros disfrutan de paseos relajantes.  «El puerto de Paphos es un lugar perfecto para tomar un café y ver la vida pasar». Esta zona es ideal para disfrutar de una comida al aire libre mientras se contempla el brillante mar mediterráneo.

La riqueza cultural de la zona elevará la experiencia «los sitios arqueológicos son impresionantes y se siente la historia en el aire». El patrimonio histórico de Paphos, reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, brilla en cada rincón, permitiendo a los visitantes sumergirse en la antigua civilización chipriota.

Con su mezcla de paisajes pintorescos, buena gastronomía y áreas de interés histórico, Paphos se convierte en un destino perfecto para quienes buscan escapar del frío y disfrutar de un clima agradable. Cada rincón de esta ciudad costera invita a descubrirlo y disfrutarlo al máximo.

Munching por Paphos Así la gastronomía en Chipre

La gastronomía de Paphos, en Chipre, es un festín de sabores mediterráneos que combina influencias griegas, turcas y de Oriente Medio, con un fuerte énfasis en la frescura de sus ingredientes locales, especialmente mariscos y productos del campo. La cocina local de Paphos se caracteriza por sus platos tradicionales como el meze, que es una variedad de pequeños platos para compartir donde no pueden faltar el hummus, tzatziki, aceitunas, queso halloumi a la parrilla, dolmades (hojas de parra rellenas) y keftedes (albóndigas). Este ritual gastronómico es una experiencia social y cultural muy valorada.

El souvlaki chipriota es otro plato esencial, hecho de carne marinada en hierbas y especias, luego asada en brochetas y servida en pan de pita con acompañamientos frescos. Para los amantes de los quesos, el halloumi, propio de Chipre, es un manjar con textura única y sabor salado, comúnmente servido a la parrilla o en ensaladas.

En cuanto a los pescados, Paphos ofrece opciones frescas como pez espada, pulpo y calamares, típicamente preparados a la parrilla y acompañados con papas locales, que suelen servirse fritas o asadas, resaltando la simplicidad y calidad de los ingredientes.

Otros platos tradicionales incluyen preparaciones de carnes a la parrilla, sopas y guisos lentos que reflejan la herencia culinaria mediterránea. La comida en Paphos suele maridarse con los vinos locales, reconocidos por su calidad y tradición milenaria.

Corralejo

Para disfrutar realmente de la belleza de la zona, te recomendamos contemplar las vistas de Lanzarote y las playas de Corralejo al atardecer, especialmente en buena compañía.

Para los amantes del surf, Corralejo se destaca por las múltiples escuelas de surf en la localidad y su clima mediterráneo, donde la temperatura media en diciembre es de 20 grados, ideal para unas vacaciones diferentes. Aunque algunos viajeros como Paula García de Nicolás sugieren que ciertas áreas son muy turísticas, hay rincones de auténtica belleza que merecen ser explorados, como las impresionantes dunas que son “un lugar maravilloso”. Corralejo ofrece una mezcla de relax, aventura y belleza natural que no te puedes perder.

Munching por Paphos Así la gastronomía en Chipre

La gastronomía de Corralejo, en Fuerteventura, es un vibrante reflejo de la tradición majorera que destaca por sus sabores intensos y el uso de productos frescos locales, especialmente pescados y mariscos. En esta encantadora localidad costera, la cocina combina recetas ancestrales y la rica cultura mediterránea, logrando un equilibrio perfecto entre platos contundentes y sabores ligeros.

Uno de los elementos esenciales de la comida en Corralejo es el gofio, una harina de cereales tostados que puede consumirse de diversas formas, desde escaldado en caldo de pescado hasta en postres como mousses o helados. La carne de cabra es un plato emblemático, preparada en guisos o asada, que se ha convertido en un símbolo de la cocina majorera, junto con platos como el sancocho de pescado, servido con papas, batata, mojo rojo y verde, y el queso majorero, un queso local de sabor y textura únicos.

Las tapas también juegan un papel fundamental en la gastronomía local, con opciones que van desde cazuelitas de burgados (caracoles de mar) y pejines fritos (pequeños pescados similares al boquerón), hasta lapas al mojo verde, donde el sabor a mar y la frescura de los ingredientes son protagonistas. Papas arrugadas con mojo picón rojo o verde complementan cualquier comida, ofreciendo ese toque tradicional canario.

Además, Corralejo combina con éxito su tradición gastronómica con opciones internacionales y experiencias culinarias modernas en sus muchos restaurantes y bares, donde se puede disfrutar desde platos clásicos hasta propuestas de vanguardia, haciendo de la gastronomía local un atractivo irresistible para turistas y residentes.

Las Palmas de Gran Canaria

Este destino se destaca por la posibilidad de explorar diferentes puntos de la isla, desde el pintoresco Puerto de Mogán hasta el majestuoso.

Al caer la noche, la ciudad revela otro aspecto cautivador. Aquí la «vista nocturna desde la zona de 4 cañones se convierte en la ciudad del puerto, las luces y el bullicio», creando un ambiente mágico donde se puede disfrutar del faro a un lado y la catedral al otro, mientras el día da paso a la noche.

Además, los atardeceres en Las Palmas son un espectáculo que no se debe perder. Quedará en tu memoria la «puesta de sol en medio de una ciudad» puede recordarle a uno que la belleza se encuentra más cerca de lo que creemos. Para aquellos que desean disfrutar del mar, no te puedes perder el encantador paseo junto al Atlante, donde se puede sentir la brisa del océano.

Munching por Las Palmas Gran Canaria Así la gastronomía en la isla

La gastronomía de Las Palmas de Gran Canaria es un auténtico reflejo de la riqueza culinaria de la isla, donde la tradición y la frescura de los ingredientes locales se combinan para ofrecer platos llenos de sabor y variedad. Una de las especialidades más reconocidas son las famosas papas arrugadas con mojo, que se acompañan de salsas típicas como el mojo rojo, hecho con pimentón y ajo, y el mojo verde, elaborado con cilantro y comino; ambos son omnipresentes en la mesa canaria y suelen servirse también con pan o aceitunas.

Entre los platos tradicionales destaca el potaje de berros, un guiso nutritivo que mezcla alubias blancas, verduras y carne, al que se añade un toque sorprendente con piña tropical, creando un caldo denso y sustancioso. Otro plato emblemático es el puchero canario, un guiso contundente y equilibrado que incluye verduras, tubérculos, garbanzos y diversas carnes, con toques auténticos como el millo (maíz), batatas y peras, que le dan un carácter insular único.

La ropa vieja canaria es un excelente ejemplo de cocina de aprovechamiento, donde se rehogan garbanzos y carne desmenuzada en un sofrito y se añade vino para darle jugosidad sin fondo de sopa. Además, el gofio, una harina de cereales tostados típica de la región, juega un papel esencial en la cocina local, usándose en platos como el gofio escaldado acompañando guisos o en postres como mousse, aportando textura y sabor característicos.

En las mesas de Las Palmas también destacan productos del mar como el cherne, la vieja o el sancocho canario, preparados con sencillez para resaltar su frescura, además de tapas tradicionales con lapas y papas sancochadas. Para cerrar con dulzura, no faltan los helados con sabores autóctonos como plátano, bizcocho de moya o tuno indio.

São Paulo

São Paulo se erige como un vibrante centro urbano y uno de los principales destinos de Brasil. Como señala una viajera, esta «ciudad de San Pablo es uno de los centros urbanos más importantes del Brasil», destacándose por su arquitectura moderna y su red de vías expresas que facilitan el desplazamiento, convirtiéndola en «el principal centro financiero del país y uno de los más grandes del mundo».

Entre sus atracciones sobresale el Mercado Municipal, la Catedral de Sé y el Parque Ibirapuera. Un viajero destaca la belleza de la ciudad, afirmando: «Una ciudad inmensa y llena de contrastes, como todo Brasil», donde cada rincón cuenta con su propia historia y carácter.

Para quienes buscan experiencias gastronómicas únicas, la visita a Figueira Rubaiyat es obligatoria. Una viajera comparte que «la comida es exquisita» y subraya que se debe reservar con anticipación debido a su popularidad. Mochilear por el centro histórico y subir al icónico edificio Copan también ofrece vistas espectaculares de la ciudad, perfecta para quienes desean absorber la atmósfera local. São Paulo es, sin duda, un destino que promete asombrar a sus visitantes.

Munching por São Paulo Así la gastronomía en el paraíso de suramérica

La gastronomía de São Paulo es un vibrante reflejo de la diversidad cultural que caracteriza a esta ciudad brasileña, la más grande del país y uno de los polos gastronómicos más importantes del mundo. La cocina local fusiona influencias indígenas, portuguesas, japonesas, italianas y árabes, creando una variedad culinaria rica y diversa que satisface todos los gustos.

Uno de los platos más emblemáticos es el Virado à Paulista, un plato tradicional que combina arroz, frijoles (generalmente tutu de feijão), carne de cerdo preparada en diversas formas como bacon o torresmo, huevo frito, plátano frito y repollo salteado. Este plato tiene sus raíces en las expediciones de los bandeirantes y es un clásico que se suele servir especialmente los lunes en la ciudad.

La feijoada es otro plato simbólico de São Paulo y Brasil en general, un guiso hecho con distintos tipos de carne, frijoles negros y acompañado de arroz, farofa (harina de mandioca tostada), naranja y hojas de couve (col rizada). En São Paulo se destaca por su preparación con ingredientes frescos y la tradición de reunirse alrededor de la mesa para disfrutarlo en familia o con amigos.

El cuscuz à paulista, adaptado del cuscús árabe, es un plato popular que utiliza sémola de maíz o trigo al vapor combinada con huevo duro, tomate, pollo, pescado u otras carnes, y se presenta como un plato versátil para cualquier momento del día.

No pueden faltar los bocadillos emblemáticos como el sándwich de mortadela del Mercado Municipal de São Paulo, conocido por su generosa cantidad de mortadela y su pan crujiente, y el Bauru, un sándwich creado en la ciudad que lleva carne asada, mozzarella, tomate y condimentos, todo en un pan crujiente.

La comida callejera también juega un papel importante con platos como el acarajé, bolitas de masa de frijol frita rellena con camarones o carne, aunque este plato es originario de Bahía, goces gran popularidad en São Paulo gracias a su población diversa.

Antalya 

 Antalia se caracteriza por sus bazares, donde la oferta de piel y oro es abundante, aunque se menciona que no es un lugar centrado únicamente en monumentos. Aquí amarás la fusión cultural de Antalya, definitivamente es una ciudad «puramente occidental» que combina lo mejor de oriente y occidente.

Su parte antigua, con calles alegres y vibrantes, invita a los turistas a perderse entre lujosas tiendas y cafés locales. Además, el puerto, lleno de grandes yates, y los museos ofrecen una visión de su rica historia. Entre proyectos arquitectónicos y paisajes naturales, Antalya promete una experiencia inolvidable que trasciende las expectativas de cada viajero. La ciudad no solo ofrece belleza, sino también una conexión fascinante entre culturas que sorprende a quienes la visitan.

Munching por Antalya Así la gastronomía en la Riviera Turca

La gastronomía de Antalya, ciudad ubicada en la Riviera Turca, es un reflejo exquisito de la cocina mediterránea y turca tradicional, con un énfasis en la frescura de sus mariscos y la riqueza de sus especias. Gracias a su ubicación costera, Antalya se destaca por ofrecer pescados y mariscos frescos capturados diariamente en el mar Mediterráneo, como salmonete a la parrilla, mero mediterráneo asado, calamares fritos con salsa de yogur (kalamar tava) y mejillones rellenos de arroz y especias (midye dolma).

Las brochetas de albóndigas o şiş köfte son un plato clásico de la ciudad, hechos con carne picada de ternera o cordero y especias, cocinadas a la parrilla para lograr un sabor ahumado característico. Se disfrutan junto con pan plano, verduras asadas y yogur. Otro plato tradicional muy popular es la ensalada piyaz, hecha con judías blancas, cebolla, tomate, perejil y huevos duros, aderezada con tahini que le aporta un sabor cremoso y único.

Entre las especialidades imperdibles están el gözleme, un pan plano relleno de ingredientes como espinacas, queso o carne picada, cocinado en plancha hasta quedar crujiente por fuera y blando por dentro. También destaca el serpme börek, una versión local de hojaldre en capas relleno de queso, carne o patatas, una delicia ideal para acompañar desayunos o meriendas.

Para quienes disfrutan de una comida completa, la ciudad ofrece una variedad de mezes (entremeses) y platos de mariscos, complementados con salsas locales como el hibeş (una salsa cremosa de tahini, limón y ajo). La gastronomía de Antalya combina tradición, frescura y una gran riqueza de sabores, convirtiéndola en una experiencia inolvidable para visitantes amantes de la buena comida.

Buenos Aires

Buenos Aires es una ciudad que cautiva y seduce a quienes la visitan. No dejes de visitar San Telmo, un barrio lleno de estilo y antigüedades. Destaca la experiencia del bus de dos pisos, ideal para quienes quieren tener una visión general de la ciudad. Ella recomienda Caminito, un ardiente centro turístico, y añade que «la amabilidad que nos tocó percibir en su gente» fue un punto alto de su visita.

Además Puerto Madero y el emblemático puente a la Mujer, son un must.

Reconocida por ser la ciudad como «la que nunca duerme», llena de historias y encanto. Desde la imponente Av. 9 de Julio hasta los baretos y plazas ocultas, Buenos Aires ofrece un festín cultural que invita a ser descubierto.

Munching por Buenos Aires Así la gastronomía argentina

La gastronomía de Buenos Aires es un verdadero reflejo de la riqueza cultural y la historia de Argentina, con una gran influencia europea, especialmente italiana y española, que se fusiona con ingredientes y tradiciones autóctonas. Esta mezcla da lugar a una variedad culinaria extensa que cautiva tanto a locales como a visitantes.

Uno de los protagonistas indiscutibles es el asado argentino, un ritual social que gira en torno a la parrilla donde se cocinan diversos cortes de carne vacuna, cerdo y cordero, además de chorizos, morcillas, mollejas y chinchulines. El asado ofrece la oportunidad perfecta para compartir alrededor del fuego mientras se disfrutan sabores auténticos y carnes de alta calidad, acompañadas generalmente por chimichurri y ensaladas frescas.

El choripán es un clásico callejero que no puede faltar: una combinación simple pero deliciosa de chorizo a la parrilla servido en pan crujiente y condimentado con salsa chimichurri o salsa criolla, ideal para un snack o entrada. Otro fuerte legado italiano es la pizza al estilo porteño, que se destaca por su masa esponjosa y abundante queso, con variantes populares como la fugazzeta con cebolla, la napolitana y la calabresa, muchas de ellas presentes en las históricas pizzerías de la Avenida Corrientes.

Las empanadas argentinas son un ícono más, con rellenos que varían entre carne, jamón y queso, pollo o humita, y que forman parte de celebraciones y comidas cotidianas. Además, la ciudad cuenta con una notable oferta en pastas, incluyendo ñoquis, ravioles y lasañas, reflejo de la fuerte inmigración italiana.

En Buenos Aires también destacan platos como la milanesa, el bife de chorizo, el ojo de bife y variedades de guisos clásicos. En los postres, el dulce de leche es el protagonista absoluto, utilizándose en alfajores, tortas y helados, así como el tiramisú y las facturas.

Dubai 

Dubai es un destino fascinante que combina lo moderno y lo tradicional en un ambiente de lujo excepcional. Los viajeros destacan la diversidad cultural que impregna la ciudad, donde «la obsesividad por hacer mejor las cosas» se refleja en cada rincón. Desde la majestuosidad del Burj Al Arab, el hotel más alto del mundo, hasta los vibrantes zocos de Deira, cada experiencia está cargada de asombro. Ademira con detalle la espectacularidad del Burj Al Arab, notarás que «aunque suene excesivo» los controles de acceso son necesarios debido al lujo extremo que se vive en su interior, con «elementos decorativos de auténtico oro».

Aquí podrás realizar un safari por las dunas del desierto, donde las «puestas de sol alucinantes» ofrecen vistas inolvidables. La costa, rodeada del desierto, también deslumbra con sus islas artificiales y negocios en constante crecimiento, lo que deja a Aurora con «una fugaz mirada desde el cielo». Sin embargo, es importante recordar que Dubai es un lugar donde el lujo tiene un precio. Es uno de los destinos cálidos en noviembre más caros.

La ciudad es un verdadero crisol de culturas y emociones, donde cada rincón invita a ser explorado, desde los paisajes de las dunas hasta el bullicio de los centros comerciales. Dubai captura la esencia de un futuro deslumbrante, en medio de la tradición árabe que lo hace profundamente especial.

Munching por Dubai Así la gastronomía árabe

La gastronomía de Dubái es un exquisito reflejo de su rica herencia árabe y su posición como cruce de culturas, combinando platos tradicionales emiratíes con influencias de toda la región mediterránea y del Medio Oriente. La cocina local destaca por la utilización de especias aromáticas, ingredientes frescos y técnicas ancestrales que ofrecen una experiencia culinaria única y diversa.

Entre los platos más representativos de Dubái se encuentra el biryani, un plato de arroz condimentado con especias como azafrán y cardamomo, que se cocina junto con pollo, cordero, pescado o mariscos, dando lugar a sabores intensos y complejos ideales para los amantes del arroz y la comida especiada. Otro plato tradicional es el salona laham, un estofado de carne (usualmente cordero o res) cocido lentamente con especias, que brinda una textura tierna y un sabor reconfortante.

Una parte esencial de la gastronomía es el mezze, una variedad de aperitivos que incluyen yogur, hummus (puré de garbanzo), babaganuj (puré de berenjena), queso blanco, y verduras frescas, perfectos para compartir y disfrutar en compañía. Los panes planos como el manakish, cubiertos con carne molida, quesos o zaatar, son comunes en los desayunos y comidas rápidas.

Ensaladas refrescantes como el tabbouleh, elaborada con trigo bulgur, perejil, tomate y limón, aportan frescura y equilibran la intensidad de otros platos. No pueden faltar las crocantes bolas de falafel, hechas de garbanzos y especias, que suelen servirse como entrantes o en pan pita, así como platos con mariscos y frutos secos, que resaltan la riqueza del entorno mediterráneo.

Para finalizar, en Dubái es tradicional disfrutar de dulces como el luqaimat, unas bolitas fritas bañadas en miel o jarabe de dátiles con sésamo, que aportan el toque perfecto de dulzura.

Marbella 

Marbella es un destino que combina tradición y belleza, proporcionando a sus visitantes experiencias inolvidables.

Marbella es «un entrañable lugar con muchos gratos recuerdos en el corazón», donde se pueden disfrutar “de sus agradables noches y tradiciones del pasado con los amigos de siempre”. Esta dualidad entre el encanto histórico y el ambiente festivo hace de la ciudad un lugar perfecto para quienes buscan relajarse y compartir momentos con seres queridos.

 Pasear por la costa, es un placer especialmente en noviembre, cuando las temperaturas alcanzan agradables 20 grados. Este viajero valora especialmente el paseo marítimo, «donde caminar, hacer deporte, etc.» es una delicia.

Munching por Marbella Así la gastronomía árabe

La gastronomía de Marbella es un exquisito reflejo de la cocina andaluza, caracterizada por la frescura de sus ingredientes y la sencillez que potencia los sabores naturales de los productos locales. Destaca la fuerte presencia de pescados y mariscos, dada su privilegiada ubicación costera, junto con verduras frescas y el tradicional aceite de oliva virgen extra.

Uno de los platos más emblemáticos de Marbella es la cazuela de cazón con patatas y almendras, que combina un tipo de tiburón pequeño típico del Mediterráneo con patatas, almendras, ajo y laurel, cocinados en cazuela de barro, generando un plato reconfortante y lleno de sabor. También destacan las gambas al pilpil, preparadas con aceite de oliva, ajo y guindilla, donde la emulsión de los jugos de las gambas con el aceite crea una salsa sedosa y muy sabrosa.

El gazpachuelo marbellero es otra especialidad, una sopa elaborada con caldo de pescado, huevo y aceite de oliva, que normalmente se sirve con trozos de merluza o rape y se acompaña con picatostes de pan frito. La fritura malagueña, compuesta por calamares, boquerones y gambas rebozados y fritos en aceite de oliva, es un clásico que se suele servir con alioli o limón para potenciar su sabor.

Los espetos de sardinas, sardinas frescas ensartadas en cañas y asadas a la parrilla sobre brasas de leña de olivo, son una auténtica joya gastronómica, gracias a su sabor ahumado y textura perfecta.

Chania

Chania, también conocida como La Canea, es un rincón encantador en la isla de Creta que sorprende a cada viajero con su mezcla de historia, belleza natural y autenticidad. Según un viajero, es un «precioso rincón al Oeste de la capital Jania», donde las antiguas murallas venecianas delinean la historia de la ciudad. Pasear por las estrechas calles de Chania es una experiencia inolvidable, ya que se puede perder uno entre calles floridas, pequeños cafés y restaurantes que ofrecen lo mejor de la dieta cretense.

El puerto veneciano es un punto de encuentro que destaca por su animada atmósfera. «Degustando un frappé a la manera local», un visitante disfruta de las vistas al famoso faro y a los barcos que arriban, todo bajo la luz del brillante sol cretense. Esta zona también alberga magníficos monumentos, como la Mezquita de los Jenízaros y el Arsenal Veneciano. Chania es el lugar ideal para explorar maravillosas playas cercanas, incluyendo la famosa playa de Balos, que es considerada una de las más impresionantes de Grecia. Sin duda, este destino cautiva a quienes buscan una escapada tranquila, llena de encanto y belleza natural.

Munching por Chania Así la gastronomía en la isla de Creta

La gastronomía de Chania, en la isla de Creta, es un auténtico tesoro culinario que combina tradición mediterránea con sabores autóctonos frescos y naturales. Esta ciudad es conocida por su dieta cretense, famosa en todo el mundo por ser saludable y rica en ingredientes como el aceite de oliva virgen extra, hierbas aromáticas, mariscos frescos, legumbres, quesos locales y productos de la tierra.

Uno de los platos imprescindibles en Chania es el «Dakos», una especie de ensalada servida sobre un pan seco y crujiente llamado paximadi, que se cubre con tomate fresco rallado, queso feta o mizithra (queso cretense), aceitunas y aceite de oliva de excelente calidad. Este plato refleja la simplicidad y frescura características de la cocina local.

La gastronomía de Chania también destaca por platos como las «Kalitsounia», pequeñas empanadas o tartas rellenas de queso, hierbas o espinacas, que se disfrutan tanto en versiones dulces como saladas. Otro manjar es el «Boubouristi», caracoles fritos con hierbas aromáticas, un plato tradicional que representa el respeto por los ingredientes locales y la cocina ancestral.

Para los amantes de la carne, el «Antikristo» es una preparación especial de cordero cocinado lentamente en hogueras, mientras que los embutidos como el «Loukaniko», una salchicha tradicional con hierbas y especias, son muy apreciados. Los productos lácteos, como el queso graviera y el yogur cretense, también juegan un papel importante en la mesa.

En Chania no pueden faltar los mariscos frescos, preparados a la parrilla o en guisos, acompañados de verduras cultivadas en la isla, que realzan la experiencia gastronómica mediterránea.

El aceite de oliva, hecho con olivas cultivadas en la región, es un elemento fundamental en cada plato, aportando sabor y salud. La dieta local está complementada con vinos regionales y licores artesanales como el raki, consumidos tradicionalmente para finalizar las comidas.

Destinos cálidos en noviembre
Destinos cálidos en noviembre